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martes, 21 de enero de 2014

Medidas de intervención


El consumo excesivo de alcohol puede provocar dependencia o adicción a esta bebida, acarrear la aparición de consecuencias físicas o psicológicas y puede llegar a afectar la vida familiar y laboral de la persona alcohólica. Además, el excesivo consumo de alcohol, trae consigo gran cantidad de efectos adversos sobre las áreas donde se practica (acumulación de gran cantidad de residuos, ruidos que dificultan el descanso nocturno...)
A este respecto, en nuestro país existe una arraigada cultura del alcohol, por lo que su consumo y venta está socialmente aceptado, siendo muy fácil el acceso a este tipo de bebidas (en nuestro país existe una clara minoración de los efectos que provoca el consumo de este tipo de bebida). De esta forma, a continuación se enumeran una serie de medias destinadas a paliar el consumo excesivo de alcohol:

  • En primer lugar (y desde mi punto de vista una de las medidas “vitales” para que se produzca una reducción del consumo de este tipo de bebida) es la de educar y concienciar a la población sobre que el alcohol es una droga más, y (que pese a ser legal) conlleva graves perjuicios para nuestra salud.
  • Efectuar medidas destinadas a controlar y limitar el consumo y venta de alcohol (mediante una mayor vigilancia policial, vigilancia por parte de los vendedores, consumidores..)
  • Hacer accesible información relativa al consumo desmesurado de alcohol.
  • Realizar campañas de sensibilización (por parte de las administraciones públicas) que informen a la población sobre los daños que conlleva consumir esta bebida.
  • Introducir (en los centros escolares) programas que lancen mensajes claros sobre los perjuicios para nuestro bienestar y nuestra salud que conlleva el abuso del alcohol.
  • Realizar programas que impliquen a los fabricantes de bebidas alcohólicas en la prevención y consumo responsable de alcohol (que estas bebidas introduzcan un etiquetado que informe sobre el daño que provoca el alcohol, que no se fomente un alto consumo de este tipo de substancia...).
  • Efectuar campañas publicitarias que muestren los riesgos del consumo irresponsable de alcohol y las consecuencias que provoca en la sociedad.

Por su parte, entre las medidas orientadas a atajar las consecuencias negativas que provoca un gran consumo de alcohol en las zonas donde se practica, destacamos:

  • Realizar una buena insonorización de los locales donde se vende alcohol a altas horas de la madrugada.
  • Controlar los horarios de apertura y de cierre de estos locales nocturnos.
  • Puesta en práctica de programas de concienciación sobre los perjuicios que conlleva el ruido excesivo en la vía pública (a altas horas de la madrugada).
  • Que se limite el consumo de alcohol en la vía pública.
  • Realización de controles periódicos sobre los niveles de contaminación acústica.
  • Limitación de bebidas alcohólicas a partir de una franja horaria


En conclusión, nos encontramos ante una problemática (consumo excesivo de alcohol, unido a las consecuencias sociales que conlleva este tipo de bebida) de compleja solución, y que debe ser atajado desde diferentes frentes (mayores controles, campañas de prevención...). De esta forma, al igual que otras muchas ciudades y pueblos presentes en el territorio español, la ciudad de Santiago de Compostela presenta un importante consumo de alcohol (este consumo se ve beneficio por el hecho de que la ciudad compostelana sea un centro turístico y universitario de “primer nivel”). En la ciudad (y al igual que e resto del territorio español) existe una muy arraigada “cultura del alcohol”, con los múltiples y conocidos problemas que conlleva el intenso consumo de esta substancia, tanto para los vecinos que viven en las zonas que padecen este fenómeno, como para la sociedad en general.

Escrito por: Damián Caballero Fernández

Posibles soluciones de la marginación vinculada a la droga.






La exclusión de la sociedad está muy presente en la actualidad, las diferencias comunitarias son altas en algunos sectores de la población, dentro de esta marginación existen diferentes tipos, una muy común es la relacionada con la droga.  La droga ocasiona conflictos sociales y con ello marginación de la sociedad, exclusión…. En Santiago de Compostela  este problema está menos presente que en algunas otras ciudades, pero existe y afecta de manera directa a la ciudad, de tal manera que debemos plantearnos posibles soluciones que puedan sofocar este problema.

Este documental relata muy bien el tema de las drogas: 

Una de las principales medidas que se pueden tomar es definir una estrategia política de lucha contra este tipo de exclusión, atajando el problema desde la población más joven que es la que más expuesta se encuentra ante la consumición de las drogas. Promover cursos de socialización relacionados con las consecuencias del consumo de drogas  en los institutos y en las comunidades de los barrios, sobretodo en las zonas que he remarcado en el mapa anterior para así prevenir que nuevas poblaciones caigan en las mismas situaciones.

Otra tarea importante que se tendría que elaborar, es valorar el nivel de compromiso que tiene que estar dispuesta a asumir la sociedad, ya que de nada valdría si no se sabe impulsar correctamente la acción ciudadana. Haciendo encuestas, planificando iniciativas que impliquen a la gente a participar.
En muchas ocasiones los jóvenes los cuales son marginados por el tema de las drogas, caigan en la consumición por la poca educación que puedan recibir o atención. Una buena iniciativa sería que los jóvenes que se estén formando en las universidades impartiesen talleres en colaboración con el ayuntamiento para enseñarles y hacerle entender, aparte de los talleres sería bueno organizar deportes en grupo entre este tipo de personas, ya que es positivo para congeniar y comprenderse.

A la conclusión que se puede llegar, es que para elaborar todas estas iniciativas y ayudas, se necesita participación, ya que todo es posible si las personas se mueven. Antes de elaborar esta investigación no percibía este tipo de marginación, no intuía la mala situación que se pueden dar en algunos lugares de Santiago, ya que muchas veces los medios de comunicación no refleja este tipo de noticias, porque no interesa, no llaman, o porque ellos mismos no la perciben. Es importante entender que la gente, que las personas corrientes tienen mucha empatía y que solo es necesario que alguien le muestre las cosas parque se sensibilicen con las otras personas que lo padezcan y de esta manera participen. Es necesaria una colaboración, movimientos ciudadanos, que la gente actúe, sea en menor o mayor grado, para cambiar este tipo de realidad, en la cual los menos favorecidos son los que lo acaban pagando, ya sea con marginación, pobreza,  falta de educación o la escasez de ayuda que se pueda dar para eliminar las drogas en la población.




                                                                                             



                 Escrito por: Edgar González García.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Posibles soluciones para el almacenamiento de drogas ilegales en la Santiago de Compostela






     La ciudad Compostelana, como la mayoría de las urbes de todo el mundo, registra un número de casos en los que se ha encontrado diferentes sustancias ilegales en determinados edificios. Los lugares que se han encontrado, según los investigadores que han desarrollado este blog, no han sido muchos; aunque se observa una serie de puntos en los que se han encontrado indicios o pruebas que confirman nuestras sospechas, por ello podemos decir que en la ciudad si se produce esta actividad de almacenaje. Por otro lado, para completar más nuestra investigación hemos investigado sobre las posibles rutas de entrada de estas sustancias, para ello hemos recurrido a la recolección de datos de manera cualitativa y los datos han sido publicados en la entrada "Almacenamiento de estupefacientes ilegales" que podemos encontrar en este blog. 

     Las posibles soluciones que podemos aplicar para este tema se basan en tres ramas muy diferentes pero que al mismo tiempo están interconectadas. Primero, aumento de la presencia policial, en segundo lugar, una mayor educación de los ciudadanos ante este aspecto, y por ultimo, un endurecimiento de la legislación en materia de narcotráfico. 

     El aumento de la presencia policial disuadiría a los posibles individuos de realizar tales practicas, además si esta acompañada de un endurecimiento de las condenas en materia de trafico de drogas complementaria la medida anterior para que no se realizasen estas actividades. Sin embargo, una mayor presencia de policial y una legislación mas dura aumentará el gasto público. La primera debido a la mayor cantidad de agente controlando las calles, y la segunda, haría crecer el numero presos de las cárceles españolas, de tal modo que, cada vez se necesitaría  mayor cantidad de dinero público, tan necesario en el momento actual . Por todos los motivos, yo opto por una opción a mas largo plazo, una mayor educación en materia de consumo de drogas, aunque a muchos le parezca una utopía. Las decisiones impuestas por la fuerza nunca han logrado los efectos esperados, se han desviados bastante lo promulgados a la mayoría  en un primer momento y en muchos casos se han convertido en un problema mayor. 

     Educar, en un principio, parece una solución muy a largo plazo, y además si seguro que muchos de ustedes no les parece eficiente. Pues para desmentir tal error pinche aquí y accederá al informe de la ONU que habla sobre el consumo y tráfico de drogas en gran parte de países. De tal forma, que países como Suecia registra valores bajos en drogadicción y narcotráfico. Este país no gasta grandes cantidades de dinero en las fuerzas y cuerpos del estado para mantener la seguridad ciudadana y menos para luchar contra el narcotráfico, sino que emplea enormes cantidades de sus recursos económicos en educación. 
     
     Al disminuir el número de consumidores aparece un excedente de producto, que en este caso serian las drogas, al no encontrar salida en el mercado el número de personas que se dedica negociar con estas sustancias también disminuiría, de tal manera que al mismo tiempo se irían disipando los puntos de almacenaje.   

     En conclusión, he abordado tres formas para poder disminuir el tráfico de drogas y así desmembrar  las guaridas donde se ocultan las sustancias ilegales. Las dos primeras son las medidas típicas que se suelen aplicar por la mayoría de los gobiernos. Como es el  proceder habitual, a un gran número de ciudadanos les parece la forma más adecuada para actuar, no obstante, yo he cuestionado sus resultados con el informe de la ONU, por ello, digo que si solo invertimos en las dos primeras propuestas el problema se puede agravar. Desde mi punto de vista, me parece mucho mas interesante apostar por la tercera opción, aunque tengamos que ver sus resultados reflejados a largo plazo.  





jueves, 5 de diciembre de 2013

Soluciones al conflicto de la venta y consumo de droga en Santiago





En anteriores entradas he puesto un mapa con los puntos de distribución y consumo de sustancias ilegales en Santiago de Compostela y la metodología que seguí para hacerlo. Esto sería como hacer un análisis y un diagnóstico del problema, por lo que falta la prognosis, que serían las propuestas para intentar arreglarlo.

Quiero comenzar con la idea de que es absolutamente imposible arreglar este asunto, pues la gente que quiera consumir drogas siempre conseguirá la forma de hacerlo y, en consecuencia, quien se las venda. La única solución para el problema sería la legalización de todas las drogas, con la que dejaría de ser un problema per se. Esto, en la práctica, no va a ocurrir. Además, una legalización de las drogas y su puesta en el mercado podría encarecer su precio, haciendo que mucha gente que antes compraba más barato ahora no se lo pueda permitir. Al fin y al cabo, consume droga quien puede pagarla.
Por lo tanto, lo que se puede hacer es intentar minimizar el impacto del consumo de estupefacientes, que es para lo que trabajan los distintos cuerpos de la policía en sus investigaciones y redadas, que ocurren con bastante frecuencia y que los medios de comunicación se encargan de contarnos.
Sin embargo, creo que el consumo de drogas no es algo que se solucione por vía legal, sino que si la intención es acabar con ello lo que habría que hacer es empezar por la educación. La consigna es clara: una persona se droga porque quiere, ergo, si queremos acabar con estas sustancias hay que hacer que la persona no quiera drogarse.
Si hay venta de droga es porque hay demanda, y mucha, como se puede comprobar con las grandes cantidades de cocaína o heroína, entre otras, que llegan a nuestro país cada día, pues si ya cada cierto tiempo vemos en las noticias un incautamiento y, aún así, hay gran cantidad de droga en circulación en el terreno, es porque la mayoría consigue acceder.
Si desde pequeño se educa a una persona a que las drogas no llevan a nada, que no son la solución a los diversos problemas de la vida o que no sirven para pasar un buen rato, es posible que esa persona no caiga en la tentación. No hay simplemente que prohibir, sino que se debe hacer constar a esa persona el porqué no debe consumir ninguna sustancia que va a ser nociva para su cuerpo.

Volviendo al mapa, ¿cómo evitar los puntos de venta de drogas en Santiago? Una solución sencilla sería aumentar la densidad policial, pero el problema se extiende a que no hay cantidad suficiente de policías (sin contar que no sería nada rentable) para controlar el amplio abanico de “camellos” que existen en la ciudad.
Actualmente se pueden ver patrullas policiales nocturnas vigilando, aunque raramente surten efecto, pues quien los ve, esconde la prueba y ya pasan de largo. A veces pillan a algún pequeño traficante, pero normalmente porque ya hizo “demasiado ruido” o porque ha habido un chivatazo. Esto no evita que la persona que compraba a ese camello se quede sin consumir, pues simplemente buscará otro proveedor.
Por tanto, una posible solución a la venta de drogas sería intentar reducir el número de camellos, mediante investigaciones sobre los lugares de venta frecuente y con detenciones ejemplares que sirvan de escarmiento no solo para el detenido, sino para el resto de camellos, que así no tendrán tanta confianza.

El mayor conflicto que yo entiendo es el consumo dentro de locales de copas nocturnos. Esto sí se podría arreglar. Ya debería salir de los dueños de estos bares el prohibir vender y, sobre todo, consumir drogas en ellos, teniendo un poco de control sobre su clientela y su local. La gente, con la excusa de que en los baños no puede entrar nadie, consume en ellos. Creo que si el dueño del bar controlase el tema haciendo que los camareros tuvieran más percepción del asunto o teniendo a algún vigilante se podría evitar. En todo caso, la propia policía podría intervenir en locales sospechosos en el movimiento de drogas, pues están amparados a una normativa legal.
También podrían ser los propios clientes del local quienes alerten de que han visto a alguien consumiendo, lo que facilitaría mucha las cosas.

Por último, respecto al consumo en la calle o en las propias viviendas, es algo muy difícil de evitar, pues quien lo hace en sitios públicos intenta que no lo vean camuflándose entre la multitud o en lugares oscuros y poco transitados (además de ser algo que se hace en pocos segundos), y quienes consumen en sus viviendas solo tienen peligro de ser alertados por otras personas o con investigaciones, puesto que la policía solo podría acceder a ellas mediante una orden judicial.
                                                                                                                      
En conclusión, acabar con los puntos de distribución y consumo de drogas en Santiago es prácticamente imposible. Cuando se pille a quien trafica en un sitio, cambiará ese punto a otra demarcación, al igual que lo hace a quien se pille consumiendo, a pesar de las posibles multas que tengan. Por tanto, la solución más efectiva es la educación, el intentar mejorar la sociedad futura para que el consumo de sustancias ilegales se reduzca. 

Escrito por David Maquieira Salgado